Armenia, oficialmente la República de Armenia, es un país montañoso, sin salida al mar, ubicado en el Cáucaso meridional. Comparte frontera al oeste con Turquía, al norte con Georgia, al este con Azerbaiyán e Irán, y al sur con el enclave azerí de Najicheván.
Armenia es una ex república soviética, un Estado unitario, multipartidista y democrático que hunde sus raíces en una las más antiguas civilizaciones del mundo. Dotada de un rico patrimonio cultural, se destacó como la primera nación en adoptar el cristianismo como religión oficial en los primeros años del siglo IV (la fecha tradicional es 301). Aunque Armenia es un estado constitucional secular, la fe cristiana desempeña un papel importante en su historia y en la identidad del pueblo armenio.
La geografía de la actual Armenia es la de un país sin salida al mar situado en Asia menor, entre los mares Negro y Caspio. Limita al norte y al este con Georgia y Azerbaiyán, y al sur y al oeste con Irán y Turquía.
El terreno armenio es principalmente montañoso, con ríos rápidos y pocos bosques. El clima es continental: veranos calurosos e inviernos fríos. Ningún punto del país está por debajo de los 400 metros por encima del nivel del mar. El Monte Ararat, un símbolo armenio, es la montaña más alta de la región y se encuentra en territorio de Turquía.
La polución producida por productos químicos tóxicos, como el DDT, no contribuyen al enriquecimiento del suelo armenio, que ya de por sí es de mala calidad. Un bloqueo de las comunicaciones, llevado a cabo por Turquía debido al conflicto con Azerbaiyán, ha resultado en un proceso de deforestación. |